Transformación postvacacional

Transformación Postvacacional

Hace ya unos días que volvimos de nuestras vacaciones. No os habíamos dicho nada porque estábamos con el síndrome postvacacional. Mi queridísimo chucho y yo lo hemos pasado en grande, pero os contaré cosillas luego, que ahora voy a sacarlo al parque que le han entrado ganas de calle y por la cara que pone me da a mi que se está cagando.
¡Madre mía! Esto está muy agitado hoy, se nota que la gente ha vuelto de las vacaciones. Algunos intentando bajar esos kilos de más, otros paseando a sus perretes, abuelos apoyados en sus bastones charlando en los bancos, padres paseando a sus cachorros… en fin, lo que viene siendo volver a la rutina de septiembre.
¡Pulgas! ¿Pero dónde vas? ¿Y esa pelota de donde ha salido? ¡Maldito chucho, se pone a correr detrás de cualquier cosa! Encima ahora se mete entre aquellos arbustos, y lo peor, yo detrás de él como un tonto. ¿Pulgas, pero donde te has metido? ¿Qué es todo esto? …

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